Wednesday, 4 March 2009

¿Es bueno o malo que el dólar suba?

POR: CEGUIR
Recuerdo que cuando era niño, mi papá viajó a Estados Unidos en busca del tan ansiado “sueño americano”. Él solía ser el sustento de la familia en moneda nacional, pero cuando comenzó a trabajar allá se convirtió en un sustento en dólares.

A partir de ese momento la familia estaba al tanto de lo que dijeran en las noticias sobre el tipo de cambio, yo era un niño en ese entonces y no me daba cuenta en realidad de lo que significaba que el dólar bajara o subiera, mi mamá solía alegrarse de que el dólar subiera, ya que ella recibiría más pesos la próxima vez que mi padre enviara dólares.

Sin embargo, las fluctuaciones del dólar frente al peso reflejan que tan bien o que tan mal está la situación económica de nuestro país. En un primer momento mi madre recibía más dólares y con ello se veía en posibilidad de comprar lo necesario para la casa, sin embargo, después de un tiempo los precios de los productos importados subían en la misma proporción que subía el dólar. Este último fenómeno se llama devaluación, que es una pérdida del valor de nuestro peso frente al dólar.

Como consecuencia de la devaluación, muchas amas de casa que reciben dinero que sus esposos mandan del extranjero, se sienten beneficiadas porque a la hora de ir a recibirlo, obtienen más de lo esperado. Creo que a muchos que en algún momento hemos recibido esas remesas nos ha pasado lo mismo.

Sin embargo, las devaluaciones implican pérdida del valor de nuestro peso y eso a su vez significa que los precios de los productos mexicanos van a bajar en la misma proporción en que se devalúe la moneda. De la misma manera los precios de las mercancías extranjeras que circulan en nuestro país se incrementarán.

¿Pero, con todo lo que hemos dicho hasta entonces que más podemos saber?, supongamos que mi madre en ese entonces ahorraba un poco de lo que mi padre le enviaba para comprar un taxi, y de esa manera tener otro ingreso, con lo ultimo que mi padre le había enviado completaba para un taxi del DF con todo y placas. Sin embargo, la devaluación que permitió que mi madre se viera en posibilidades de comprar el taxi, fue la misma que también le quitó la ilusión, ya que el precio del automóvil se disparó (bajo el supuesto de que es un automóvil de importación) y con ello se desvanecieron las posibilidades de que mi madre lo adquiriera .

Seguramente nos preguntemos ¿cómo es que se maneja eso de los tipos de cambio, o quién lo maneja?, pues la autoridad encargada, entre otras cosas, de regular el tipo de cambio es el Banco de México (Banxico), para dicha tarea cuenta con “instrumentos” para frenar los efectos devastadores de las fluctuaciones del dólar sobre nuestra economía. Dichos instrumentos se basan en el tipo de cambio que prevalezca en el país (fijo o flotante). En la actualidad, ante la reciente crisis financiera mundial, Banxico ha establecido un sistema de subastas de dólares para regular las variaciones del tipo de cambio, lo cual ante una economía abierta como la de México es de poca ayuda ya que los factores externos impactan de manera significativa en la economía.

¿Cómo que México es una economía abierta?, definimos a una economía abierta a aquella que tiene relaciones comerciales con otros países, (importación y exportación de mercancías) el grado de apertura de la economía lo va a determinar la movilidad de mercancías y movilidad migratoria (es decir la gente que viaja de México a Estados Unidos para trabajar). De la misma manera, se dice que México tiene gran apertura ya que está inserto en el Tratado de Libre Comercio de America del Norte (TLCAN), el cual desde sus comienzos de manera ventajosa establece una serie de objetivos declarados que no favorecen a nuestro país, por ejemplo el hecho de que el tratado establece que habrá libre movilidad de mercancías mas no de personas, pero como todos sabemos hay gran migración ilegal de mexicanos hacia Estados Unidos.

Otro de los objetivos del TLCAN establece que se deberán promover condiciones de competencia en el área de libre comercio. Para entender este objetivo me gustaría contar una anécdota. Cuando era niño me dediqué a entrenar Tae Kwon Do, ya saben que las mamás siempre andan apuntando a uno en esos deportes con la esperanza de que su niño sea un deportista exitoso y adquiera fama y dinero. Recuerdo que en una ocasión cuando fuimos a una competencia, yo estaba más gordito en ese entonces y me tocó competir contra niños mayores que yo, eran niños porque lo decían sus registros, pero mi metro y cuarenta de estatura rogaba piedad ante el metro sesenta y cinco de ellos. Po lo tanto, ya se imaginarán que el resultado de aquella competencia no fue nada favorecedor para mí.

Supongamos que yo represento a México en cuestión de competitividad, y los gigantones representan a Estados Unidos. La desventaja es abrumadora, no es posible que se pretenda tener competitividad entre países que tienen condiciones diferentes.

Por último menciono otro objetivo del TLCAN que me ayudará a aterrizar mi idea, ya que menciona que se eliminarán barreras al comercio. En pocas palabras se refiere a bajar aranceles (impuestos por importar y exportar). Este es un tema muy interesante ya que el único país que ha bajado sus aranceles es México mientras que todo lo demás ceteris Paribus(constante).

Estos factores externos influyen de manera importante en una economía abierta como la de México lo que ocasiona que el tipo de cambio sufra variaciones significativas.

Como podemos ver, estas situaciones afectan el tipo de cambio en nuestro país de manera negativa, pues los precios de las mercancías mexicanas bajarán sus precios que en un momento se refleja como un incremento de exportaciones ya que a los países extranjeros les será más barato comprar aquí en México. Sin embargo, las devaluaciones no siempre traen consecuencias buenas, un ejemplo es la mayor crisis en nuestro país en el año de 1994, cuando el peso mexicano perdió el 49 por ciento de su valor ocasionando graves consecuencias sobre la población mexicana teniendo lugar estragos a nivel Latinoamérica, llamado en ese entonces “el efecto tequila”.

Por otro lado cuando los precios de las mercancías de nuestro país bajan, los productores tendrán en un primer momento mayor demanda, pero a largo plazo el efecto es inverso, lo cual ocasionará que los productores no obtengan ingresos suficientes para reinvertir en la producción y que terminará por afectar la economía nacional. Si a lo anterior le sumamos las implicaciones de los objetivos del TLCAN, tendremos que nuestra economía se ve gravemente afectada, ocasionando el deterioro del aparato productivo y generando mayor desempleo.

En las últimas semanas, el tipo de cambio se ha estado incrementando de manera histórica en este siglo con respecto al peso (aproximadamente 15.50 pesos por dólar) lo cual no es muy alentador para la economía mexicana. El Banco de México ha subastado dólares a diestra y siniestra a precios muy bajos para tratar de apaciguar los efectos.
Lo anterior es consecuencia de la crisis económica que comenzó en el sector financiero de Estados Unidos y que ahora se ha expandido al sector económico, nuestros gobernantes se jactan de que nuestra economía se encuentra preparada para afrontar la crisis, pero sabemos que la situación será muy complicada en el transcurso de los meses venideros (esperemos que no sean años), y en estas últimas fechas la preocupación se ha enfocado hacia otro fenómeno propio de las crisis económicas: el desempleo, que a su vez desencadena una ola de inseguridad, pero este tema es materia de otro artículo, que en su momento me dedicaré a explicar.