Wednesday, 11 March 2009

Mercado, Estado, Solidaridad y Violencia

Por: CEGUIR y JESÚS GARCÍA

Leyendo un libro que cualquier profesor recomienda a sus alumnos como parte de su curso introductorio de macroeconomía, (por cierto, muy buen libro que recomiendo a todos) menciona estas cuatro palabras que lleva como título este artículo.
En el capítulo 6 de Economía para no economistas de Fernado Noriega, aparecen estos conceptos con los que estamos de alguna forma familiarizados, ya que toman una gran importancia en los tiempos de crisis. Cada uno por separado tiene un significado que nada los relaciona, sin embargo, el autor de este genial libro los une de una manera muy peculiar, en forma de cadena.
El día ocho de enero del año en curso, el periódico “El Economista”, en su edición electrónica pública un artículo titulado: “Desempleo, el gran temor mundial”, es sobre una encuesta aplicada por “Ipsos Global Public Affairs”, (empresa mundial de investigación de mercados) dicha encuesta es acerca de los temores mundiales. El primer lugar a nivel mundial lo ocupa el desempleo. Sin embargo, a pesar de que este tema es el número uno, en Latinoamérica la delincuencia y la violencia superan al desempleo como preocupación, con un 68% preocupado sobre el primer tema y sólo un 38% ansioso respecto al segundo.[1]

Quizá lo anterior no tenga nada que ver con lo primero que mencioné, pero precisamente aquí comienzo mi relato. La crisis económica mundial que formalmente fue reconocida por el Buró Nacional de Investigación Económica (NBER por sus siglas en inglés) en diciembre del 2007 como el punto clave de la situación que actualmente vivimos, ha dejado una estela de desempleo masivo a nivel mundial.
Les contaré la historia de Pepito que acaba de perder su trabajo por recorte de personal en la fábrica de hule espuma, se encuentra muy triste ya que llevaba 3 años trabajando y ahora tiene muchas deudas encima además de una familia a quien mantener.
Lo primero que hace una Pepito al no tener un ingreso para su manutención es buscar trabajo (mercado), sin embargo, en épocas de crisis es un verdadero triunfo encontrar uno que sea bien remunerado. Después de un tiempo Pepito recurre al Gobierno para tramitar el seguro para desempleados (Estado), cosa nada fácil por los trámites burocráticos que terminan por hartar a Pepito orillándolo a pedir limosna en la calle (solidaridad). Han pasado los meses y Pepito se encuentra muy mal económica y moralmente. Su hijita se acaba de enfermar, no tiene a quien recurrir y termina por asaltar una tienda (violencia).

En pocas palabras Pepito fue escalando cada uno de los peldaños de esta escalera hasta llegar a la cumbre que es la violencia. La crisis económica mundial ocasiona gradualmente una descomposición de la sociedad (aunque esta no es la única causa).
Podemos hablar de una descomposición social, cuando hablamos de desempleo, pobreza, emigración y violencia, ya que una nos lleva a la otra.
La violencia aumenta cuando el gasto ya no alcanza y, sin duda, es revelador advertir el grado en que ha disminuido el valor adquisitivo del salario. Cuando el número de miembros por familia se reduce; cuando crece la proporción que representan las madres solteras del total de la población, pero ninguna de ellas ejerce una influencia tan decisiva como el descenso en el poder adquisitivo. El elemento común a todas estas frustraciones es el empleo, si no hay trabajo, se paga mal o se recompensa injustamente, la violencia aumenta.
Los verdaderos responsables de la falta de empleo es la parte organizada, es decir, el Gobierno, el cual no ha logrado promover la creación de suficientes empleos para que la sociedad pueda vivir legal y honradamente. El trabajo es el instrumento social básico para satisfacer necesidades; lograr realizaciones personales y colectivas; repartir oportunidades y servicios promoviendo equidad.
A partir del “salinato” el modelo económico adoptado (neoliberalismo), orienta a mantener la desigualdad y presupone que alcanzar el desarrollo obliga a mantener altas tasas de desempleo y subempleo, de tal manera que se cumple la receta neoliberal.
Una de las mañas ocupadas por el Gobierno para maquillar las cifras de desempleo, es considerar al comercio informal como empleos. Una característica es la existencia de miles de vendedores ambulantes quienes no cumplen con las regulaciones legales, no cumplen con las normas laborales y no pagan impuestos, sólo porque no tienen otro remedio que hacerlo así.
El comercio informal ha aumentado a consecuencia de la reducción del empleo en el sector industrial, el sector terciario absorbe parte de la mano de obra desempleada por la industria aunque cuando la absorbe presenta también condiciones precarias.
Después de robar la tienda, Pepito puso un puesto de tortas afuera de la escuela de su hija, no le quedó mas remedio que adaptarse a su nueva forma de procurarse el sustento diario.
Otro fenómeno social que se da a consecuencia del desempleo es sin duda la emigración, principalmente hacia los Estados Unidos; este desplazamiento se da esencialmente como un fenómeno laboral, buscando mejores condiciones de vida y sobre todo económicas, impulsado por la interacción de factores que operan en la frontera, donde estos factores asociados con la demanda de trabajadores en los Estados Unidos son tan importantes como los de la oferta. Lo anterior se da a consecuencia de que en su país de origen no se crean las condiciones para producir los empleos necesarios, ni se crean mejores condiciones de vida.
A Pepito le llego el rumor de que ir a Estados Unidos sería provechoso, ya que allá había mucho trabajo y se ganaba bien, estuvo tentado por un momento, pero ni para el pasaje a la frontera tenía. Pasado un tiempo Pepito cayó en la desesperación y volvió a robar, esta vez en repetidas ocasiones hasta que logró juntar lo de su pasaje hacia Tijuana, donde cruzaría la frontera.
Pepito se aventuró con la esperanza hacer dinero, quería ahorrar para poner un pequeño negocio, pero todo se quedo en proyecto y murió en el desierto a manos de los famosos “minuteman” (de los cuales hablaré en otro artículo).

Los medios masivos de comunicación juegan un papel muy importante en la descomposición social, todos los días escuchamos a alguien platicando sobre la novela, la serie televisiva, el partido de fútbol, las guerras de chistes, o la película que transmitieron el día anterior, la televisión es un medio muy poderoso para que las personas se olviden de sus problemas de todo tipo, incluso hay quienes están tan apegados a ella que hasta en la casa del perro tienen una. La gran ventaja de este medio es que tiene programas para todo tipo de público.
¿Alguna vez se han preguntado como generan ingresos las televisoras?, ¿principalmente la televisión abierta?, pues simplemente por el hecho de transmitir un comercial están ganando mucho dinero. Cada vez que hay juegos olímpicos o mundiales de fútbol, éstas generan una fortuna. Mientras tanto, los espectadores se conforman con no perder su trabajo que apenas y les procura el alimento diario.
Así como Pepito hay miles de personas que viven situaciones similares a diario, gente con la esperanza de darle a los suyos un mejor porvenir y que arriesgan sus vidas en el intento por conseguir el sustento diario, en tiempos de crisis estos problemas se acentúan generando caos en una sociedad ya de por si descompuesta.Para poder erradicar la violencia que existe en nuestro país se debe trabajar arduamente, no sólo en el ámbito de lo penal, se debe ir más allá, no se puede atacar la violencia si no se sanan conjuntamente los problemas de desempleo y pobreza, aunque se diga que han bajado el número de pobres sigue existiendo el problema, se debe cobijar a los trabajadores para que no tengan la necesidad de buscar empleo en otro país que no sea el suyo, fijar esfuerzo en disminuir la violencia y no alimentarla más con programas que simplemente no sirven de nada. Además hacer nuestra tarea como sociedad, porque una parte la tiene que hacer el Gobierno, pero la otra la debemos hacer nosotros llevando a cabo buenas acciones, inculcando valores, siendo partidarios de la educación para los hijos, porque en ellos está la respuesta para tener un futuro mejor.
[1] http://eleconomista.com.mx/notas-online/empleo/2009/01/08/desempleo-gran-temor-mundial