Wednesday, 1 April 2009

El “largo y sinuoso camino” de recuperación

POR: CEGUIR

A todos aquellos que gustan de la música de “The Beatles”, les sonará familiar el título de este escrito.

En estos últimos meses hemos vivido en carne propia los efectos de la crisis financiera que se originó en Estados Unidos y que afectó a nivel mundial trayendo consigo la quiebra de muchas empresas, el desempleo y muchos otros fenómenos que a diario percibimos.

He tenido la oportunidad de platicar con muchas personas que se encuentran laborando para una empresa y el comentario es el mismo: “en la empresa donde trabajo están haciendo recorte de personal”. He conocido gente que tenía un pequeño negocio y por el incremento en los precios de su materia prima, aunado al incremento de otros insumos para la producción cerraron para no endeudarse más con sus proveedores. Por último he conocido gente que tenía planes para adquirir un auto nuevo, irse de viaje o adquirir crédito para una casa y que debido al fuerte incremento del dólar han tenido que posponerlo.

En el estudio de la macroeconomía se plantea el problema del desempleo como uno de los grandes retos que tienen que resolver las naciones, sin embargo, hasta la fecha nadie ha encontrado la fórmula secreta. El ansiado “pleno empleo”, supuesto en la mayoría de los modelos económicos para explicar la realidad en la que estamos inmersos, es sólo un mito (ya que el pleno empleo plantea una economía donde la totalidad de los habitantes se encuentran empleados).

Ante el panorama de crisis, las personas comienzan a recortar gastos con el propósito de hacer rendir su ya mermado ingreso. Cierta persona destina su ingreso al pago de deudas y obligaciones (pagos a los bancos y pago de impuestos), la colegiatura de los niños, el gasto semanal para alimentación, cuota para asistir al gimnasio, y gastos destinados al esparcimiento. Con la situación económica deteriorada por la crisis, lo primero que hacen las personas es dejar de pagarle al banco con lo que la cartera vencida crece, el segundo afectado es el gobierno ya que la gente también deja de pagar impuestos, los ingresos por recaudación del gobierno mexicano en el primer trimestre del 2009 descendieron en 9.1% con respecto al mismo periodo el año pasado, según informes de la Secretaría de Hacienda[1].

El siguiente gasto que se recorta es el que se destina al esparcimiento y por último las cuotas a los gimnasios también se omiten. El objetivo es cubrir las necesidades básicas mientras la situación económica mejora.

Los gobiernos han intervenido para rescatar a casi todas las empresas que están a punto de quebrar, sin embargo, los defensores del “laissez faire” y de “la mano invisible” argumentan que la medida que salvará al mundo de la crisis es la “regulación estricta” de los mercado financieros.

En un reciente coloquio titulado, “Nuevo mundo, nuevo capitalismo” el presidente francés Sarkozy argumentó que dentro del esquema del capitalismo actual es posible que el estado adopte su papel dentro de la economía nacional, equilibrando el papel del estado y el papel del mercado. Los grandes empresarios pugnan por el rescate de sus empresas, sin embargo, cuando ha pasado el peligro reclaman que el estado no tiene porque intervenir en asuntos del mercado.

Otro de los acontecimientos que muchos esperan resuelva los problemas es la famosa “Cumbre del G-20”, donde se pretenden emitir una serie de lineamientos y plantear compromisos que permitan al mundo salir de la crisis mundial. Sin embargo, personajes como el presidente de Francia se pronuncian fuertemente para dejar en claro que no sirve de nada hacer reuniones si no se hacen compromisos reales que permitan salir del problema.

Por otro lado, países como Venezuela, han comenzado a adoptar medidas para enfrentar la crisis, el presidente Hugo Chávez anunció que el Impuesto al Valor Agregado incrementará tres puntos porcentuales para quedar en 12% y recortará su presupuesto anual en 6.7% aunado a una devaluación para potencializar las importaciones. El gobierno mexicano, por su lado, activará otra línea de crédito con el Fondo Monetario Internacional para hacer frente a la crisis.

Todos y cada uno de los gobiernos a nivel mundial comienza a mover sus piezas para salir avante en el problema que actualmente enfrentan, se salvarán de la quiebra a muchas empresas trasnacionales, se saneará el sistema financiero y dentro de un tiempo la situación actual será parte de la historia que estudiarán nuestros nietos en sus libros de texto.

Sin embargo, el pequeño negocio de aquellos que tuvieron que cerrar difícilmente volverá a funcionar ya que esas personas que se dedicaban a la producción de pan casero tuvieron que vender su maquinaria (ya de por si obsoleta) para liquidar sus deudas con los proveedores y ahora se dedican sólo a comercializarlo.

La persona que tuvo que posponer su viaje a Europa tendrá que reprogramarlo a un destino menos caro o posponerlo indefinidamente y utilizar ese dinero para otras cosas que considera más importantes.

Las personas que fueron despedidas de su trabajo tendrán que comenzar la búsqueda que en el peor de los casos los arrojará al mercado de trabajo informal.

En el tiempo de la crisis de 1929, el modelo económico clásico no fue capaz de explicar la situación que imperaba en aquel entonces, los economistas se encontraban perplejos y buscando una explicación al problema. Derivado del trabajo de John Maynard Keynes, se comenzaron a aplicar una serie de medidas que con el tiempo favorecieron la situación y sacaron al mundo de la crisis económica.

En la actualidad la situación es en cierta forma similar, algunos teóricos han mencionado que este es el fin de la era del capitalismo como lo conocemos en la actualidad, dando paso a un capitalismo donde el gobierno juega un papel fundamental en las relaciones de mercado.

Sea cual sea el rumbo que tome la historia económica terminará afectándonos directa o indirectamente. En nuestro país las medidas adoptadas no han tenido el efecto deseado ya que en un país con una economía abierta los sucesos externos afectan de manera mas pronunciada en comparación con los internos.