Thursday, 17 September 2009

Comentarios breves al Paquete Económico 2010

POR: CEGUIR

Todo tipo de comentarios ha desatado el paquete económico entregado por el Secretario de Hacienda a la Cámara de Diputados el pasado 8 de septiembre, el cual está fuertemente encaminado a la implementación de medidas fiscales que permitan al gobierno incrementar sus recursos que se vieron disminuidos por la caída en el precio internacional del petróleo. Dicho paquete ha polarizado al Congreso con argumentos en contra y a favor, -la mayoría en contra- y a su vez ha generado polémica en torno a que si las políticas fiscales pretendidas en el paquete son las mejores para salir de la situación tan delicada en la que se encuentra la economía mexicana.

El economista e investigador del Colegio de México, Gerardo Esquivel publicó un artículo en su sitio intitulado: El problema no es Fiscal, donde en su opinión las políticas pretendidas en el actual paquete no servirán de mucho (por no decir nada) para que el país salga de la crisis económica en la que se encuentra inmerso. En el mismo sentido, el Dr. Esquivel presentó la conferencia magistral “El impacto de la crisis económica en México y América Latina”, en el marco del Segundo Ciclo de Conferencias sobre Crecimiento, Comercio y Desarrollo Económico que se llevó a cabo en el IPN los días 7 y 8 de septiembre, donde según sus predicciones, la economía mexicana retomará el ritmo de crecimiento económico que tenía antes de la crisis hasta el 2013 (y eso si bien nos va). Aseguró también que el PIB para el 2009 tendrá una caída del 9% en uno de los pronósticos más sombríos dentro de todos los escenarios posibles.

En el mismo evento, se presentaron dos ponencias que llamaron fuertemente mi atención: “Análisis sectorial de la industria manufacturera en México en el contexto de apertura externa, hechos estilizados” (Mario Alejandro Arellano M. UNAM) y “De la retórica optimista al retroceso real: el impacto del modelo de industrialización orientada a la exportación sobre el crecimiento económico de México” (Tania Molina del Villar y Ricardo Zárate Gutiérrez. UNAM) por la evidencia presentada de que la crisis se gestó dentro del país por la debilidad de la industria y que la crisis internacional sólo fue “la gota que derramó el vaso”. Lo anterior nos indica que el sector real de nuestra economía[1] se ha visto deteriorado en las últimas décadas por la falta de inversión.

Lo anterior me lleva reflexionar sobre dos cuestiones que han facilitado que la situación económica de nuestro país esté tan deteriorada, la primera se refiere precisamente a la cuestión de la economía real, ya que el sector productivo mexicano tuvo buenos momentos en el periodo de la segunda guerra mundial, con la implementación del modelo de sustitución de importaciones cuando se pretendió fortalecer la industria destinando grandes cantidades de recursos para que fuera posible, sin embargo, no hay que olvidar que la economía mexicana siempre ha estado ligada a la situación del petróleo y que cuando los precios están bajos la economía se ve afectada.

Por otro lado, la situación tributaria en nuestro país también es un gran problema ya que efectivamente el poder recaudador del gobierno mexicano es débil en comparación con otros países latinoamericanos, según la OCDE, privándolo de ingresos para el fortalecimiento de los programas sociales para “combatir la pobreza” y también se puede ver reflejado con un nivel de ahorro interno bajo.

En este sentido, como el nivel de desempleo en nuestro país está muy elevado priva al gobierno de esos ingresos por concepto de ISR, lo que obliga a las personas a incurrir en el mercado informal de trabajo para obtener ingresos, y como cada vez crece más este sector, más son los recursos que deja de percibir el gobierno.

El deterioro de la industria mexicana, y con ello de todo su aparato productivo, se gestó a raíz de la implementación de las políticas dictadas por el Consenso de Washington y la firma del TLCAN. En este sentido hay estudios[2] que evidencian la existencia de divergencia económica en el sentido de Solow, a partir del periodo en que Carlos Salinas de Gortari asumió la presidencia, lo cual nos dice que las políticas adoptadas por el gobierno no generaron las condiciones apropiadas para que el país tuviera crecimiento económico.

En el contexto microeconómico, la situación es un tanto complicada con la cuestión de los impuestos, pues la crisis económica debilitó el consumo interno y con ello provocó caídas en el PIB, y se elevó la tasa de desempleo, al aplicarse una política fiscal contractiva (i.e. elevar impuestos y reducir el gasto público), hay una disminución de la demanda agregada provocando que la renta disminuya y a su vez, por el efecto multiplicador, caiga el consumo.

Según Joseph Stiglitz, en su libro “La economía del Sector Público”, define a un buen sistema tributario como aquel que cumple con cinco características:

Eficiencia Económica: No debe interferir en la asignación eficiente de los recursos.
Sencillez Administrativa: Debe ser fácil y relativamente barato de administrar.
Flexibilidad: Debe ser capaz de responder fácilmente (en algunos casos automáticamente) a los cambios de las circunstancias económicas.
Responsabilidad política: Debe diseñarse de tal forma que cada individuo pueda averiguar que está pagando y saber en que medida el sistema refleja sus preferencias.
Justicia: Debe ser justo en su manera de tratar a los individuos.

Si analizamos el contexto mexicano, para mi punto de vista, el impuesto del 2% generalizado y el aumento en un porcentaje del ISR, violan la característica de eficiencia económica, pues al disminuir el consumo interno, disminuye el PIB y por tanto la asignación de los recursos es ineficiente.

Ciertamente el gobierno obtendrá mayores ingresos por las cuestiones planteadas en el paquete económico, como desaparecer tres secretarías de estado y los impuestos, pero también estas medidas representarían un golpe a la economía, todo esto aunado a la baja o nula inversión en investigación y desarrollo de tecnología, ya que hay que recordar que los modelos neoclásicos de crecimiento económico (caso especifico el modelo de Solow), argumentan que la tecnología es el factor generador de crecimiento económico sostenido.

No me parecen erróneas las políticas que plantea el ejecutivo, pero no son suficientes para sacar al país de la actual crisis, Olivier Blanchard, Jefe del departamento de investigación en el Fondo Monetario Internacional, en su articulo “Sustaining a Global Recovery” asegura que países como México deben adoptar políticas de fortalecimiento de la demanda interna para poder salir de la crisis, lo cual no veo posible con este aumento de los impuestos.

En este sentido, si tenemos que uno de los grandes problemas en la actualidad es el desempleo, pues sería conveniente ampliar y fortalecer el seguro de desempleo para aminorar los efectos en la demanda agregada, también se puede fortalecer el programa de crédito a las PYMES, con una amplia gama de créditos que les permita sostenerse y con ello evitar que crezca el desempleo. Lo que se necesita es atender a la población de clase media del país pues serán los más afectados por estas medidas de política fiscal contractiva y de esa manera evitar que la población que actualmente está perdiendo su trabajo se convierta en los “nuevos pobres”. No menciono a la clase en extrema pobreza del país, porque uno de los argumentos más fuertes del paquete económico es que se protegerá a este segmento y con ello quiero suponer que al Ramo 20 se le asignará gran cantidad de presupuesto, por esta cuestión.

Menciono lo anterior debido a que los impuestos tendrán un efecto de inequidad vertical y horizontal, definidas por Joseph Stiglitz en su libro, pues aunque en el contexto los que tienen mayores recursos pagarán mayor cantidad de impuestos, la clase media del país son los que pagarán una mayor proporción de su ingreso en impuestos a lo que también Stiglitz define como impuestos regresivos ampliando nuevamente la brecha entre clases sociales.

Conclusión

Decía Ronald Reagan que la “Recesión es cuando tu vecino pierde su trabajo, depresión es cuando tú pierdes el tuyo”, a comienzos de la crisis el Secretario de Hacienda aseguraba que el país tenía una estructura sólida y que se habían tomado políticas macroeconómicas adecuadas que iban a permitir al país sobrellevar sus efectos, pero ahora el pensar es completamente diferente, México es el país que más se verá afectado por la crisis que se gestó en el sistema financiero estadounidense. Reducir el gasto público no es suficiente ni siquiera como medida de corto plazo para frenar los efectos negativos de la crisis, sin embargo, es un comienzo, pero ante este panorama estimado lector, es imposible no llorar.

Documentos y sitios consultados

Stiglitz, Joseph, 2000, La economía del Sector Público, Antoni Bosch, Barcelona

Paquete Económico 2010, sitio electrónico de la SHCP en: http://www.aplicaciones.hacienda.gob.mx/ucs/2009/index.html

Sitio de Gerardo Esquivel, http://gerardoesquivel.blogspot.com/

Blanchard, Olivier, 2009, Sustaining a Global Recovery en: http://www.imf.org/external/pubs/ft/fandd/2009/09/blanchardindex.htm
[1] Me refiero al aparato productivo.
[2] En específico uno hecho por el Dr. Mario Carrillo Huerta, que está por publicarse en un libro sobre el primer Ciclo de Conferencias sobre Crecimiento, Comercio y Desarrollo Económico celebrado en el IPN, en el 2008.