Friday, 4 September 2009

Un modelo sencillo de Economía de la Salud

POR: CEGUIR
En esta ocasión, les presentaré la historia de Adolfo Hicks, quien es asalariado en una empresa que se dedica a la fabricación de materiales de plástico y sus derivados, Adolfo es casado y tiene dos hermosos hijos que gozan de buena salud y educación, su esposa se dedica a las labores del hogar.
Todo en la vida de Adolfo está en equilibrio y está feliz con su vida, su empleo y su familia, hasta aquel día fatal en que le diagnostican una enfermedad crónico-degenerativa, la cual requiere de un tratamiento sumamente costoso que implica un reajuste en el gasto familiar.
Angustiado llega a su casa ese mismo día por la noche a contarle la terrible noticia a su esposa y las implicaciones de esta enfermedad en las finanzas familiares y juntos comienzan todo un análisis sobre el costo de oportunidad de ciertas costumbres familiares sobre otras, es decir, empieza el recorte en algunos gastos que se estiman menos necesarios que otros y hasta se considera la posibilidad de que su esposa comience a trabajar.
¿Pero cuales son las circunstancias que obligan a la familia Hicks a restringir los gastos familiares?, esto se debe a que su seguro médico no cubre el tratamiento para la enfermedad y tendrán que desembolsar la totalidad del costo del tratamiento, a este fenómeno, los economistas le llamamos fallo de mercado. Lo anterior, obliga a que en un determinado tiempo Adolfo incurra en gastos catastróficos en salud.
Pero detengámonos un poco a analizar el concepto de salud en el contexto económico, este se define como el estado de capacidad óptima de un individuo para cumplir los roles y tareas para los cuales ha sido socializado, ¿pero que factores determinan la salud de una persona?, pues entre otros se encuentran la biología humana, el estilo de vida, el entorno o medio ambiente y la calidad de la atención sanitaria.
Desde muy pequeños nacemos con cierta cantidad de salud que mejoramos conforme crecemos con un estilo de vida sano, ejercicio, buena alimentación, adecuadas horas de sueño y revisiones médicas paulatinas para prevenir cualquier posible enfermedad. Sin embargo, tal como si fuera una máquina, la salud sufre un desgaste que se va haciendo mayor conforme crecemos y que alcanza un nivel máximo cuando morimos.
Un modelo muy sencillo de demanda de salud
Para entrar un poco en cuestiones de modelos matemáticos-económicos plantearemos un modelo de demanda de salud. Para construir este sencillo modelo, retomaremos el análisis de la teoría del consumidor de la microeconomía. Suponemos que, en este caso, Adolfo para su bienestar consume un par de bienes: el primero de ellos es la Salud, que por simplicidad en el análisis denominaremos con la letra (H) y otros bienes que denominaremos con la letra (G). Como bien sabemos una persona no vive consumiendo solamente dos bienes, es por eso que cada una de estas letras representa un conjunto, es decir, Adolfo no demanda en si la “salud”, sino servicios médicos, medicamentos y un régimen alimenticio adecuado. Por otro lado, los bienes que son ajenos a la salud pueden ser bastantes, desde servicios educativos, alimentación, vestido, vivienda y otros que no son materiales, lo cuales englobamos en la letra G.
Como bien sabemos, todos estos servicios que Adolfo demanda tienen un precio (no free lunch), que también se representa en forma de vector a cada correspondiente letra.
La primera parte del modelo es una ecuación sencilla de gasto:
Donde:
D: precio de la salud
H: Salud
P: Precio de otros bienes
G: Otros bienes
E: Gasto Total
Adolfo tiene que encontrar la combinación de bienes que maximicen su bienestar, sujeto a su presupuesto, a esto se le llama equilibrio del consumidor. En la vida real, las personas no andan por ahí pensando: “voy a maximizar mi bienestar combinando los bienes que consumo con el dinero que tengo”, sin embargo, el principio maximizador está ahí y usted no me dejará mentir ya que a la hora de ir a comprar la despensa pasa por un proceso discriminatorio, es decir, si usted va a comprar cereal comienza a ver las distintas opciones y analiza cual le puede rendir más y cual le gusta más a sus hijos, todo esto sujeto al dinero que traiga en la bolsa.La segunda parte del modelo es el planteamiento de la función de utilidad, es decir, en este caso, el bienestar de Adolfo está en función de la maximización de su salud y de los otros bienes que consuma, matemáticamente lo podemos expresar como: Para resolver este problema, los economistas contamos con herramientas que no son tema de este artículo, así que omitiré esta parte. Gráficamente podemos ver representado el equilibrio del consumidor.
El punto donde la curva de utilidad es tangente a la recta de presupuesto de Adolfo se llama equilibrio del consumidor, el triangulo formado por la curva y los ejes contiene todos los bienes que puede comprar Adolfo sin rebasar su ingreso. A medida que la curva de utilidad se encuentre más lejos del origen representará una mayor utilidad, puesto que el consumidor tendrá más ingreso.
La estática comparativa en el modelo de salud
Este análisis nos ayuda a entender que pasa cuando una de las variables del modelo se mueve en condiciones de “ceteris paribus”, en palabras simples, nos ayuda a ver que pasa en nuestro modelo, si en determinado momento el precio de los medicamentos incrementa y las demás variables se mantienen constantes.
Si suponemos que Adolfo contrae una enfermedad crónico-degenerativa, como la diabetes, D incrementará (el precio de la salud), esto debido a que el tratamiento de una persona con esta enfermedad actualmente en México es de un costo elevado.
En estos últimos días, el sitio electrónico de expansión CNN, publicó dos artículos que me ayudan a profundizar el análisis de la cuestión de la salud: El presupuesto destinado a la atención de la diabetes en México se ha incrementado en 35% en el último año y al cierre de 2008, se estima llegará a los 310 millones de pesos (lo equivalente al 34% del presupuesto del Instituto Mexicano del Seguro Social), según datos oficiales. La diabetes merma los bolsillos de quien la padece y representa un elevado egreso para los sistemas de salud. Datos de una encuesta auspiciada por Merck Sharp & Dhome, indica que mientras en el Reino Unido un paciente destina 12 libras al tratamiento y reducción de riesgos asociados a esta enfermedad crónica, en México, la cifra es de aproximadamente 2,459 pesos mensuales.
Adicionales a los costos directos de las enfermedades como el tratamiento médico, y el medicamento, Adolfo tiene que enfrentar también los costos indirectos, es decir, después de que pasaron los años tuvo que ser pensionado puesto que la enfermedad (en este caso la diabetes) desencadenó otras que lo invalidaron para seguir con su trabajo.
Este otro artículo nos detalla un poco esta cuestión: La diabetes mellitus es la enfermedad por la que más mexicanos deben dejar sus empleos, ya que genera al menos 2,000 pensionados al año por invalidez, de acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Además de la alta mortandad, la diabetes mellitus provoca impactos psicológicos, laborales y económicos que disminuyen la calidad de vida y productividad del paciente. En materia laboral, los diabéticos que realizan grandes esfuerzos físicos son quienes sufren mayores afectaciones, ya que este padecimiento incrementa la fatiga y ocasiona descompensaciones que pueden derivar en accidentes de trabajo […].
Ahora expresemos de manera gráfica lo que acabamos de decir, veamos el efecto de los costos directos e indirectos en el equilibrio del consumidor.

Primer escenario (costos directos)
Partiendo del equilibrio introduzcamos un incremento en el precio de H, lo que pasará es que la recta presupuestal se pivoteará desde G* hacia adentro, lo que nos representa que a mayor precio del bien menor consumo del mismo.


Como se puede ver, cuando se incrementó el precio la cantidad demandada es menor, sin embargo, en cuestiones de salud no es la mejor opción, generalmente sucede lo contrario, se disminuye el consumo de otros bienes para seguir consumiendo la misma cantidad del bien salud.

Segundo escenario (costos indirectos)

Ahora Adolfo, se queda desempleado y recibe una pensión con la mitad de su salario, provocando cambios en su consumo habitual de G ya que la H es fundamental.



Como podemos ver, al disminuir el ingreso el consumo de ambos bienes disminuye, disminuyendo las posibilidades de bienestar individual.
Conclusión
Como podemos ver, sin un sistema sanitario de calidad, las enfermedades nos generan gastos catastróficos en salud, que se definen como la parte de nuestro ingreso que destinamos a cuestiones de salud y que rebasan el treinta por ciento de nuestro ingreso disponible. Tanto en México como en otros países latinoamericanos este fenómeno es muy frecuente, es por eso que muchos grupos y sectores de la sociedad han peleado por la existencia de un sistema que dé servicios de salud de acuerdo a la necesidad por el servicio y el nivel de ingreso, en el supuesto de que quien más lo necesite y cuente con menores ingresos tendrá un servicio de la misma calidad que alguien con ingresos elevados.
Como ya lo había mencionado en otro escrito, la diabetes es una enfermedad muy costosa para los países latinoamericanos, y que principalmente por las características genéticas que compartimos somos más propensos a desarrollarla, así que mucho cuidado con esta cuestión que cada vez avanza más.
Documentos consultados
Grossman Michael, 1972, On the Concept of Health Capital and the Demand for Health, Journal of Political Economy, 80:223-255

Hidalgo Vega, Álvaro, Indalecio, Corugedo de las Cuevas, Del Llano Señarís, Juan, 2000, Economía de la Salud, Madrid, Ediciones pirámide.
Varian, Hal, 2006, Microeconomía intermedia, Madrid, Antoni Bosch editores.