Wednesday, 27 January 2010

El Homoeconomicus en peligro de extinción

A consecuencia de la crisis financiera, cuyos efectos seguimos resintiendo todavía, diversos economistas aseguran que el paradigma económico dominante ha llegado a su fin por la incapacidad de predecir la situación económica actual y por la incapacidad de implementar las medidas para minimizar sus efectos.

Si tiene usted un diccionario a la mano y busca la palabra evolución encontrará el siguiente significado: Desarrollo de las cosas o de los organismos, por medio del cual pasan gradualmente de un estado a otro. A través de la historia la ciencia ha evolucionado para adaptarse a distintos escenarios, si nos remontamos a la historia del cálculo podemos ver que en sus comienzos el algoritmo para hacer derivadas o integrales era sumamente complicado e inaccesible para quien no estuviera familiarizado con las matemáticas. Lo mismo ha sucedido con la ciencia económica, ha ido evolucionando y diversificándose para tratar de adaptarse a los fenómenos que son objeto de su estudio, de ahí que existan las dos grandes divisiones: la microeconomía y la macroeconomía.
Debido a los temas que son objeto de estudio de la macroeconomía, han surgido numerosas escuelas de pensamiento que intentan explicar los fenómenos mediante un razonamiento lógico compartido por un número determinado de académicos-investigadores.
A pesar de que las ideas concebidas por una escuela de pensamiento puedan en algún momento tener aceptación generalizada en el medio, no quiere decir que todos los economistas piensan de la misma forma. Como consecuencia de esto, cierta teoría aceptada en un primer momento es desechada cuando la teoría propuesta por otra escuela presenta argumentación más sólida, lo que significa que explique de mejor manera la realidad.
Las ideas -que posteriormente se convierten en teorías- concebidas por las escuelas de pensamiento, no tienen otra finalidad que la de dar solución a los problemas económicos que afectan a la sociedad y que disminuyen su calidad de vida.
Posterior a la crisis de 1929, predominaron las ideas promulgadas por John M. Keynes ante la incapacidad de los modelos clásicos de explicar la crisis y de plantear soluciones para salir rápidamente de tan terrible situación. Sin embargo, por ahí de la década de los setentas y ochentas la nueva crisis económica dejó prácticamente sin argumentos a la escuela Keynesiana dando paso a las ideas de la escuela neoclásica (el homoeconomicus).
Es así como el homoeconomicus está en peligro de extinción, no se trata de olvidar por completo las ideas de esta escuela, sino de modificarla para que se amolde a la situación específica de cada región económica, sin embargo, aunque la esencia se preserve llevará una nueva etiqueta y nuevas ideas en un intento de dar solución a los problemas que no pudo descifrar el homoeconomicus.