Wednesday, 3 February 2010

La Obesidad en México

En este espacio ya he comentado anteriormente sobre el tema de salud y su impacto sobre la economía, en esta ocasión quiero comentar sobre un tema que considero muy importante para la sociedad y es sobre la obesidad en México y las implicaciones de este padecimiento sobre la situación económica.

Según la Organización Mundial de la Salud, la obesidad es un padecimiento desencadenante de enfermedades crónico-degenerativas, esto implica que los individuos asignarán una cantidad importante de recursos en tratamientos médicos que en un largo plazo pudieran llegar a convertirse en gastos catastróficos (gastos que exceden el treinta por ciento del ingreso familiar) en caso de que el sistema de salud no tenga la cobertura para este tipo de padecimientos. Por otro lado, las enfermedades desarrolladas por los individuos les restarán años de vida saludable que conlleva ausentismo laboral y retiro prematuro.

Ante esta situación, se ha evidenciado la deficiente nutrición de los menores de edad ya que alrededor del 70% de ellos tienen sobrepeso, sin embargo, este problema tiene mucho que ver con los usos y costumbres adoptados por la sociedad mexicana. Por poner un ejemplo, en una ocasión tuve la oportunidad de viajar a provincia al estado de Guerrero a un pueblo de difícil acceso en la sierra, este pueblo no contaba con drenaje, agua potable, ni servicio de electricidad, me resultó sorprendente que las personas consumían cerveza y refresco (el agua sólo se usaba para bañarse), lo que significaba que constantemente llegaban hasta allá los camiones repartidores de estos dos productos. De antemano sabemos que el refresco ocasiona un gran daño a nuestro cuerpo, pero en muchos casos se ha convertido en una bebida necesaria (casi como si fuera una medicina) y de consumo diario de las familias mexicanas. Otra cuestión que he observado mucho es que los biberones en muchas ocasiones no tienen agua, jugo, ni mucho menos leche, en su lugar hay refresco.

Otra cuestión a la que se hizo referencia en pasados días y que he podido presenciar, es que dentro como fuera de las escuelas no se venden alimentos que aporten nutrientes a los niños, en su lugar se venden alimentos chatarra que son altamente dañinos para el organismo y también son altamente demandados por los niños.

El fenómeno de la cultura alimenticia que ha adoptado la sociedad mexicana nos permite ver porque desde 1980 a la fecha el porcentaje de mexicanos obesos se ha triplicado. De esta forma, no solo se necesitará una gran cantidad de recursos para la atención a los adultos con enfermedades crónico-degenerativas, sino que también se tendrán que destinar recursos para la atención a los menores.

Ante esta situación, se ha planteado un programa para el combate a este mal por parte del gobierno federal, una de las medidas que más han sonado es la de regular o quitar a los vendedores de estos productos dentro y fuera de las escuelas. Ante esta situación me viene a la mente la siguiente reflexión, las personas que se dedican a vender este tipo de productos, en muchas ocasiones no cuentan con otro ingreso más que el resultado de vender diariamente afuera (o adentro) de las escuelas, en este sentido se debe implementar una política pareto-eficiente, es decir, pensar muy detenidamente cual será el tipo de política que se va a implementar de manera que no se afecte a estos vendedores y se cumpla con el objetivo de erradicar el consumo de este tipo de alimentos para procurar un mejor nivel de vida de la sociedad.

En fin, es importante que no se tome a la ligera este asunto, porque desde el punto de vista de la economía, se estaría afectando al factor trabajo y como bien sabemos no puede existir la economía si no hay producción y no puede existir producción si no existen los factores productivos, en este caso el trabajo.