Saturday, 19 February 2011

Desigualdad y crecimiento económico en México

En todos los años que llevo estudiando (en escuelas públicas, claro) me enseñaron que un país ideal (en este caso México) sería uno donde el total de la riqueza nacional se repartiera de forma equitativa entre el total de la población. En alguna medida concuerdo con este argumento, sin embargo, también me queda la duda sobre si realmente esto sea lo mejor.

Una confusión frecuente en el análisis teórico-empírico de la desigualdad se presenta entre lo que podríamos llamar desigualdad estructural y desigualdad de mercado. La desigualdad estructural refleja eventos históricos tales como conquistas, colonizaciones, esclavitud y distribución de la tierra por parte del estado, esto crea una sociedad elitista. Las fuerzas del mercado también ocasionan desigualdad, pero justo porque el éxito en el libre mercado es tan desigual entre los diferentes individuos, ciudades, regiones, empresas e industrias. En teoría, sólo la desigualdad estructural es inequívocamente negativa para el desarrollo subsecuente; la desigualdad de mercado tiene efectos ambiguos ya que puede tener algunos de los efectos adversos mencionados, pero si se elimina podría desincentivar el mercado (Easterly, 2007).

Veamos como se gesta la desigualdad de mercado, para este objetivo, utilizaré el análisis hecho por por Samuel Morley (2000) sobre un modelo esquemático del proceso de distribución donde se analizan los factores (también conocidos como mecanismos de transmisión) que distribuyen el ingreso en una sociedad con el paso del tiempo.

La figura presenta un esquema de los elementos que influyen sobre la distribución del ingreso en un momento dado y en el tiempo. El componente clave del modelo es una abstracción denominada mercado de factores que se define como una red de contratos, acuerdos de fijación de precios y entendimientos que determinan los precios de cada uno de los factores de producción. El modelo considera cuatro factores: capital físico, mano de obra calificada, mano de obra no calificada y tierra.

Los precios son determinados en los mercados de factores por la interacción entre la oferta de cada factor y la demanda de servicios de factores; de esta forma, los mercados se equilibran a un precio en que alguien está dispuesto a usar la oferta disponible de cada factor. Este conjunto de precios de equilibrio de mercado determina el precio relativo de la mano de obra calificada y no calificada y la tasa de retorno del capital y la tierra.



En el corto plazo, la oferta de factores es fija porque cada factor es un acervo que produce un flujo de servicios. Este análisis fracciona el tiempo en periodos suficientemente breves para que se puedan considerar los acervos como constantes. En cada uno de estos periodos, un acervo fijo de factores queda determinado por decisiones de inversión previas y un conjunto de curvas de demanda de factores (flecha de la casilla 1 a la 2).

El crecimiento económico y la política macroeconómica expansionista incrementan la demanda de cada factor, incrementando su precio (flecha de la casilla 3 a la 2).De esta forma, los precios de los factores relativos dependen de la naturaleza del proceso de crecimiento ya que si dicho proceso está encabezado por sectores que emplean en su mayoría mano de obra calificada, la brecha salarial se ampliará. Por otro lado, si el proceso de crecimiento está encabezado por sectores que emplean en su mayoría mano de obra no calificada, la brecha salarial disminuirá. La combinación del acervo de activos y de los factores de demanda produce el conjunto de precios de factores de corto plazo señalado en el diagrama (flechas de las casillas 1 y 3 a la 2 y de la casilla 2 a la 5).



La dinámica de este proceso viene de los factores del lado de la oferta (casilla 7) ya que la inversión incrementa el acervo de capital físico, el sistema educativo produce graduados que ingresan a la fuerza laboral y modifican la oferta de mano de obra calificada y no calificada, la capacitación y la experiencia también contribuyen a la acumulación de capital humano. Por ultimo, la migración cambia la posición de las curvas de oferta de factores y puede afectar la mano de obra calificada y no calificada.



Hasta ahora se ha analizado el proceso mediante el cual se establece la valoración de los factores de producción; sin embargo, la distribución de la propiedad de esos factores determina la distribución de la renta primaria, puesto que es el propietario el que recibe el pago por los servicios de los factores. Por lo tanto, en el corto plazo, la distribución primaria está determinada por los precios de los factores provenientes del mercado de factores y por el patrón de la propiedad de los factores de producción (flechas de las casillas 4 y 5 a la casilla 8).



Debido a que los efectos de la inversión son visibles a largo plazo, son los cambios provenientes del lado de la demanda los que explican los cambios observados en la distribución primaria. Sin embargo, las adiciones a los acervos de capital físico, educación, jubilaciones y otros, hacen que los acervos de activos varíen con el tiempo (flecha de la casilla 7 a la 10) De forma simultánea, los factores del lado de la demanda estarán cambiando; por lo tanto, en el tiempo, los precios relativos reflejan cambios en la oferta y la demanda.



La retroalimentación dinámica entre los precios de los factores y las variaciones de la oferta de factores mediante la inversión (representada por la flecha de la casilla 5 a la 7) es otra característica importante del proceso de distribución ya que representa el hecho de que los precios relativos, o retorno de capital determinados en el mercado de factores afectan las decisiones de inversión y educación, al aumentar la tasa de retorno del capital físico, aumenta la inversión.



De la misma forma, al incrementarse la brecha salarial entre mano de obra calificada y no calificada se incrementa la demanda de educación media y superior, esto ocasiona un aumento en la oferta de mano de obra calificada en el largo plazo que reducirá la brecha salarial. Este fenómeno se debe a la función dual del ingreso en el sistema de mercado ya que el ingreso relativo determina la distribución en cada momento, y a su vez, es el incentivo que ocasiona un cambio en el comportamiento de los agentes económicos.



Un aspecto fundamental que determina la inversión en capital humano es la capacidad de las familias para financiar el costo educativo, esta restricción financiera depende de la distribución del ingreso familiar y el nivel socioeconómico (flecha de la casilla 9 a la 7).

El papel del gobierno dentro de este esquema distributivo es el de proveer educación ya sea gratuita o a un precio óptimo (flecha de la casilla 6 a la 7); asimismo, establece el salario mínimo que incide en los precios de los factores relativos y el empleo (flecha de la casilla 6 a la 5); administra programas de transferencia, que inciden sobre la distribución primaria y la distribución familiar o personal (flechas de la casilla 6 a la 9). Por último, el gobierno influye en la distribución del ingreso mediante la política macroeconómica (flecha de la casilla 6 a la 3).

Se puede concluir sobre el efecto que tiene la desigualdad sobre el crecimiento económico, es decir, si realmente la desigualdad tiene algún efecto negativo sobre el crecimiento económico, entonces los argumentos sobre la redistribución de la riqueza son ciertos.

Para ver la relación posible entre desigualdad y crecimiento económico, se procedió a estimar una ecuación con el coeficiente de GINI como variable independiente y LNPIBPC como variable dependiente (ver especificación econométrica del modelo aquí).


En la estimación de la tabla, la prueba ML rechaza la hipótesis nula de que ait=a. Se aprecia que según la prueba de Hausman el método EA es el adecuado, de los cinco coeficientes estimados, tres tienen signo negativo y los restantes tienen signo positivo, además, ninguno de los coeficientes es estadísticamente significativo al 5%. Lo anterior no permite afirmar que la desigualdad haya tenido algún efecto sobre el crecimiento económico.

Conclusiones

Una sociedad donde todos tengan loas mismas oportunidades de acceder a la riqueza siempre va a ser deseable por la mayoría de los habitantes (ya que a los que se encuentran en los estratos altos del ingreso no creo que les interese mucho este aspecto). En la ecuación estimada se vio que el nivel de desigualdad no tiene ningún efecto sobre el crecimiento económico, la realidad es que en el país se necesitan  políticas que fomenten la dinámica económica mas que aquellas que fomentan la redistribución de la riqueza. Como hace días, muy atinadamente, me dijo una personita: "La sociedad no necesita ser alimentada, necesita que se le enseñe a pescar".

Referencias


Aguilar Gutiérrez Genaro, 2009, Anexo II Características de la distribución del ingreso familiar per cápita por estados en México de 1984 a 2005, en: ¿Puede el crecimiento económico eliminar la pobreza?, UNAM, Instituto de Investigaciones Económicas, Consejo de Investigación y Evaluación de la Política Social, México D.F., pp. 119-129.
Ángeles Castro Gerardo, 2006, The effects of economic liberalization on income distribution: A panel-data analysis in Hein Eckhard, Arne Heise and Achim Truger (eds), Wages, Employment, Distribution and Growth: International Perspectives, Palgrave Macmillan, pp. 151-180.
Easterly William, 2007, Inequality does cause underdevelopment: Insights from a new instrument, Journal of Development Economics, nº 84, New York University, pp. 755-776.
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), 2010, Banco de Información Económica (BIE), consultado el 11/10/2010
Iriarte Rivas Cesar Gustavo, 2011, Análisis de la Relación crecimiento económico y desigualdad en México (1994-2006), Tesis para obtener el grado de Maestro en Ciencias Económicas con especialidad en Desarrollo Económico,  Sección de Estudios de Posgrado e Investigación de la Escuela Superior de Economía, Instituto Politécnico Nacional.
Morley A. Samuel, 2000, Los determinantes de la distribución del ingreso, en: La distribución del ingreso en América Latina y el Caribe, Fondo de Cultura Económica, Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Santiago de Chile, pp. 29-60.