Tuesday, 16 August 2011

México y la crisis financiera y económica

La semana pasada, la Secretaría de Hacienda reconoció que México no tendrá el ritmo de crecimiento del Producto Interno Bruto esperado, confirmado que la economía mexicana no se encuentra tan "blindada" como ellos habían afirmado y bajaron el pronóstico de crecimiento de 4.3% a 4.0%

Lo anterior, simplemente confirmó los pronósticos que otros sectores de la sociedad habían hecho sobre el crecimiento de la economía mexicana ante los actuales acontecimientos que impactan a la economía nacional. Por ejemplo, BBVA Bancomer ajustó a la baja su pronóstico de crecimiento del Producto Interno Bruto nacional del año en curso, al pasar de un esperado de 4.7% hace tres meses a 4.1% ahora. Scotiabank, por su parte, redujo a principios del mes de 4.4% a 3.9% la perspectiva para la economía mexicana (El Economista).
HSBC redujo sus proyecciones para el crecimiento de la economía mexicana de este año de 4.1% a 3.7% y atribuyó la medida a las "perspectivas económicas más sombrías para Estados Unidos". Credit Suisse, por su parte, las revisó a la baja desde 4.2% a 3.9%(Wall Street Journal).
A mi parecer, el problema no recae en que si se cumplen o no las expectativas de crecimiento para el año, la cuestión es que pretende hacer el gobierno para aminorar los efectos que pueden traer consigo los acontecimientos económicos mundiales, que como ya lo había comentado en la entrada anterior, impactan inmediatamente de forma negativa al empleo y las pequeñas empresas.

Al respecto, la Secretaría de Hacienda manifestó que se pretende trabajar sobre tres vertientes (CNN Expansión):

La primera es la preservación de la estabilidad financiera.
La otra vertiente es el incremento de la competitividad externa de la economía.
La tercera directriz es apuntalar la demanda interna.
Puede consultar una excelente opinión sobre este tema en el blog Economía Mexicana en Números.
Al respecto, el Dr. Gerardo Esquivel, opina que una de las políticas que el gobierno debe implementar es bajar la tasa de interés (El vaso medio vacío):

"La mejor respuesta de política que pudiera tener el gobierno mexicano en este momento sería disminuir la tasa de interés en la próxima reunión de la Junta de Gobierno que tendrá lugar a fines de este mes o incluso antes.
Esta medida no sólo tendría un claro sentido contracíclico, sino que además tendría un segundo efecto deseable: podría inducir una cierta salida de capitales, lo que no sólo disminuiría la presión latente de los flujos acumulados de capital en el país, sino que además podría inducir una depreciación relativamente controlada del tipo de cambio. Esto, por supuesto, serviría como un estímulo económico adicional al mejorar la competitividad de los productos mexicanos en el extranjero. Esta medida sería auténticamente contracíclica y podría ayudar a absorber, al menos de manera temporal, los efectos más negativos de una potencial desaceleración norteamericana".

Me parece que la propuesta que hace el Dr. Esquivel es acertada en el corto plazo, puesto que la medida disminuiría los efectos inmediatos de la turbulencia financiera sobre la economía real, sin embargo, en México desde hace mucho tiempo se debe pensar en políticas a largo plazo que permitan al país encaminarse por una senda de crecimiento económico "saludable"; desgraciadamente, los políticos mexicanos (que se encargan de implementar estás políticas) piensan en términos de sexenio y no a largo plazo, y de esta forma, cierta política implementada por un gobierno es muy probable que no tenga continuidad cuando llega el siguiente gabinete, a menos que el gabinete entrante pertenezca al mismo partido del que se retira y aún así no es garantía.

En este sentido, hay que recordar que se acerca una de las fechas más importantes para nuestro país y es cuando se establece a que rubros se va a destinar el gasto para el año que viene y cuando se define la política económica del país para el año entrante, un año de turbulencia política y social donde están en juego muchos intereses personales, habrá que ver si de una vez por todas, se logra consolidar la política económica adecuada para nuestro país. A propósito una excelente opinión sobre este menester aquí.