Sunday, 3 March 2013

Dinámica del mercado de trabajo formal e informal en México

En México cuando escuchamos la palabra informalidad inmediatamente lo relacionamos con algo malo, incluso lo asociamos a la pobreza, lo que pensamos los mexicanos es que no es bueno para la economía en general y quizá ese pensamiento no esté alejado de la realidad.

Ahora supongamos que usted se encuentra desempleado y con muy poco (o nada) del dinero que le dieron de liquidación y recibe la llamada de un amigo al que tenía mucho tiempo sin ver y que por alguna razón se enteró de su actual situación económica, la llamada es para ofrecerle "chamba" en lo que usted encuentra "algo mejor", ¿cuál será su respuesta?, ¿acaso se negará a aceptar el trabajo sólo porque la informalidad es algo malo para la economía? seguramente la respuesta es que aceptaría el trabajo, o por lo menos yo lo haría, en realidad lo hice cuando trabajé en la panadería de mis tíos y con la que logré financiar mis estudios de licenciatura.

Muchos de los que comenzamos a trabajar en etapas tempranas de nuestras vidas (de acuerdo con evidencia de Maloney, 1999; Rodríguez 2007;  Duval y Orraca, 2011) lo hacemos en la informalidad porque esto nos permite tener acceso a "dinero rápido" ya que encontrar trabajo en la formalidad se vuelve una labor de mucho tiempo (además no contamos con experiencia alguna), bajo este enfoque en realidad ni pensamos si la informalidad es buena o mala (aunque para nosotros es buena porque nos pagan), simplemente nos interesa ganar dinero para solventar o contribuir con los gastos del hogar.

De acuerdo con datos del INEGI, en comparación con otros países México se coloca como uno de los países con menores tasas de desempleo a niveles comparables con los de Japón.



Asimismo, la tasa más alta de desempleo en México está presente entre individuos con secundaria terminada y con educación media y superior, como se aprecia en la siguiente gráfica.



A pesar de que la tasa de desempleo es relativamente baja, la siguiente gráfica muestra que un gran porcentaje de los que cuentan con un empleo lo tienen en la informalidad.



De acuerdo con Duval y Orraca (2011), el hecho de que las tasas de desempleo más bajas estén presentes entre individuos con niveles educativos bajos podrían indicar que un proceso de búsqueda muy largo sería un "lujo" que las personas no se pueden dar, por lo que con el tiempo rebajan sus expectativas laborales y aceptan casi cualquier empleo que les genere recursos.

¿Pero realmente es un 'lujo' estar sin trabajo en México? pues de acuerdo con Calderón (2008) la probabilidad de que un individuo busque trabajo por mayor tiempo incrementa si dicho individuo en su anterior empleo tuvo liquidación, este "colchón financiero" le permite buscar por un periodo más prolongado; de lo contrario, el individuo trata de acceder más rápido al mercado laboral; esto podría indicar que si se vuelve un lujo, hay que recordar que en México no se cuenta con un programa de desempleo (salvo el caso reciente del Distrito Federal). Calderón (2008), también argumenta que aquellos cuyo empleo anterior fue formal tardan más en acceder a empleos informales y plantea la interrogante sobre este aspecto ya que presumiblemente un trabajador formal tendría cierta ventaja (de acuerdo a la experiencia laboral y características en general) sobre los informales.

Si dividimos por género a las personas empleadas en informalidad, la siguiente gráfica muestra que a partir del año 2004 las mujeres comenzaron a tener una mayor participación en este sector.




La mayor presencia de las mujeres en informalidad podría se un indicador que de este sector es preferido por la flexibilidad de horarios que les permite a su vez desempeñar su rol de ama de casa y contar con recursos para apoyar los gastos diarios del hogar.

Sin duda para tener un mayor entendimiento del fenómeno de informalidad que es tan importante en nuestro país necesitamos entender la dinámica del mercado laboral en general, las investigaciones citadas en este escrito son referencias imperdibles para entender la dinámica entre formalidad en informalidad y con ello determinar que es lo que está causando que la mayor parte de la población trabajadora esté participando en este sector caracterizado  por baja productividad que a la larga afecta el crecimiento económico en México.

Hay algunas investigaciones partiendo del análisis de Levy (2007) que se enfocan en resolver la pregunta de si acaso la política social en México tiene alguna contribución para hacer más grande el fenómeno de informalidad, pero ese será tema de la siguiente entrada.

Referencias

Calderón Madrid Ángel, 2008, Unemployment dynamics in Mexico: Can micro-data shed light on the controversy of labor market segmentation in developing countries?, El Colegio de México

Duval Hernández Robert y Pedro Orraca Romano, 2011, Análisis por Cohortes de la participación laboral en México (1987-2009), El Trimestre Económico, Vol. LXXVIII, núm. 310, pp. 343-375

Levy Santiago, 2007, ¿Pueden los programas sociales disminuir la productividad y el crecimiento económico?: Una hipótesis para México, El Trimestre Econmómico, Vol. 74, No. 295(3), pp. 491-540

Maloney, W. F., 1999, Does informality imply segmentation in urban labor market? Evidence from sectoral transitions in Mexico. The World Bank Economic Review, 13 (2), 275-302

Rodríguez Oreggia E., 2007, The informal sector in Mexico: Characteristics and Dynamics, Revista Perspectivas Sociales, Vol. 9, Núm. 1, pp. 89-175