Tuesday, 26 November 2013

¿Cómo buscan empleo los mexicanos?

En el año 2010 se le entregó el premio Sveriges Riksbank en memoria de Alfredo Nobel a los economistas: Peter A. Diamond (Massachusetts Institute of Technology), Dale T. Mortensen (Northwestern University) y Chistopher A. Pissarides (London School of Economics) por su trabajo en mercados con fricciones en la búsqueda.

El documento técnico que se elabora por la Real Sociedad Académica de Suecia, detalla:
El trabajo de investigación de Diamond, Mortensen y Pissarides se enfoca en fricciones específicas ocasionadas por altos costos en la búsqueda y "pareo", i.e. la dificultad explícita que tienen compradores y vendedores en localizarse mutuamente, esto ocasiona fallas en el mercado. En contraste, la descripción estándard del mercado establece que hay un gran número de participantes que intercambian al mismo tiempo, el acceso al lugar de intercambio y toda la información relevante está accesible a todos los agentes económicos sin costo alguno. 
Una de las principales interrogantes es sobre la manera en que se forman los precios en un mercado con fricciones. En particular, que tanta dispersión de precios se observará y que tan grandes son las desviaciones de los precios competitivos.

En específico Dale Mortensen analiza el lado de la demanda del mercado de trabajo. Desde un enfoque completamente microeconómico analiza las fricciones del mercado cuando los trabajadores buscan empleo y los costos derivados de la búsqueda y del pareo con las empresas. Mortensen (1970) y McCall (1970) son los primeros en analizar este tema y sus modelos propuestos generan resultados respecto a los determinantes de la actividad de la búsqueda y en particular la duración del desempleo.

Bajo este contexto, el buscador de empleo no tiene conocimiento de ofertas salariales de empresas en particular, pero tiene conocimiento de la distribución de oferta salarial entre empresas. El trabajador entonces, de forma secuencial, analizará las ofertas salariales intentando maximizar su valor presente esperado de ingreso futuro.

El comportamiento óptimo de búsqueda del trabajador implica tener un salario de reserva ante el cual el trabajador es indiferente entre aceptar un trabajo o seguir desempleado. El salario de reserva se fija para igualar el valor del desempleo (cuyo retorno inmediato es cualquier beneficio que recibe el trabajador por encontrarse desempleado) y a su vez este será igual al valor presente descontado de ingreso salarial del trabajo que acepte. Esto incluye la verosimilitud de conservar el trabajo, la tasa de interés a la que se descuentan los ingresos futuros y cualquier cambio salarial esperado en el trabajo. 

En otras palabras, el trabajador financiará su proceso de búsqueda de trabajo mediante el salario de reserva y analizará ofertas salariales hasta encontrar la que se ajuste de mejor manera a su perfil laboral, la duración del desempleo dependerá de su salario de reserva. En caso de que no exista salario de reserva o este haya disminuído hasta cero, el trabajador aceptará trabajos menos que ideales.

Si aplicamos este marco de análisis al caso del mercado laboral mexicano, tendremos que tomar en cuenta las peculiaridades del mismo. El salario de reserva en México está contemplado en la Ley Federal del trabajo (liquidación) que varía de acuerdo con la duración y tipo de contrato y es únicamente aplicable a trabajadores formales. Otra forma de salario de reserva se obtiene mediante el seguro de desempleo, pero en México no existe hasta la fecha un seguro de desempleo a nivel nacional, únicamente el Distrito Federal cuenta con este beneficio. El mercado laboral en México se divide en aquellos que se encuentran empleados con un estatus de trabajador formal y aquellos que se les denomina informales. De acuerdo con datos recientes del INEGI actualmente el 60% de la PEA en México tiene estatus de trabajador informal (para una discusión sobre el concepto de trabajador informal se puede leer más al respecto acá).

Si tomamos en cuenta que un gran porcentaje de las personas se encuentra empleadas en la informalidad, estamos diciendo que ese gran porcentaje por ley no tiene derecho a liquidación y por lo tanto su salario de reserva tiende a cero. Los buscadores de empleo se fiarán entonces de los contactos o diversos canales de búsqueda para asegurar empleo de la manera más rápida posible. Al respecto el INEGI captura toda esta información en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), de manera trimestral. 

La ENOE contiene preguntas relacionadas con la búsqueda de empleo por parte del individuo, la duración de la búsqueda, los distintos canales a través de los cuales buscó trabajo y si el buscador de empleo cuenta con algún ingreso derivado de un empleo anterior, lo que sería su salario de reserva.

Partiendo del supuesto de que las oferas salariales son aleatoriamente exógenas, y con la información de la ENOE, los trabajadores en México utilizarán los siguientes canales para la búsqueda de empleo en México: 

  • Acudió directamente al lugar de trabajo (fábrica, tienda, taller).
  • Hizo trámites en una agencia o bolsa de trabajo privada.
  • Hizo trámites en un servicio público de colocación.
  • Hizo trámites en algún programa de empleo temporal del gobierno (federal, estatal o municipal).
  • Hizo trámites en o realizó alguna actividad para iniciar un negocio por su cuenta.
  • Puso o contestó un anuncio en internet.
  • Puso o contestó un anuncio en algún lugar público o en medios de comunicación (periódico o radio).
  • Acudió a un sindicato o gremio.
  • Pidió a conocidos o familiares que lo recomendaran o le avisaron de algún trabajo.
  • Sólo consultó el anuncio clasificado.
  • Otra actividad.

Como mero ejercicio didáctico y estadístico tomemos los microdatos del cuarto trimestre de 2010 y el primero de 2011 y veamos cuales fueron los canales que utilizaron los buscadores de empleo en México. Una condición necesaria es que los entrevistados hayan manifestado estar desempleados y buscando trabajo activamente en el cuarto trimestre de 2010. El número de individuos que cumplen con este criterio es de 5,702.

Los canales de búsqueda no son mutuamente excluyentes, esto significa que pueden utilizar más de un canal de búsqueda a la vez. Se puede construir una variable para capturar el esfuerzo en la búsqueda de trabajo a través del número de canales utilizados, un mayor número de canales utilizados es proporcional al esfuerzo puesto en la búsqueda.

La tabla 1 nos da un indicativo del esfuerzo en la búsqueda. Del total de la muestra seleccionada, alrededor del 84% tanto de hombres como de mujeres utilizaron sólo un canal para buscar trabajo y alrederor del 13% utilizó dos, esto denota poco esfuerzo en la búsqueda de trabajo por parte de los entrevistados.


Tabla 1: Intensidad de la búsqueda de trabajo

La tabla 2 muestra los canales de búsqueda a detalle, se puede observar que ir directamente al lugar de trabajo es el canal más empleado por los buscadores de trabajo, en segunda instancia, recurrir a familiares o amigos es otro de los canales más usados. Alternativamente, buscar trabajo en internet y mediante medios de comunicación masiva como la radio o el periódico aparecen como medios fiables para la búsqueda de empleo.

Tabla 2: Canales de búsqueda utilizados
Tan importante es saber cuales fueron los canales más utilizados por los buscadores de empleo como también saber cuales fueron los más efectivos. Del total de la muestra en el último trimestre de 2010 (5,702); 49% manifestó que encontró trabajo en el primer trimestre de 2011, 22% manifestó que seguía desempleado y 29% se reportó como fuera de la fuerza laboral, es decir, que dejó de buscar trabajo de manera activa. 

Del total de los que reportaron que se encontraban empleados (2,800) sólo se cuenta con información del 74% ya que la información respecto a los canales que fueron efectivos en la obtención de un empleo sufre de "missing values" o datos perdidos, que es una característica común en las encuestas en hogares y refleja errores en la captura de la información por diversas circunstancias como por ejemplo error por parte de los encuestadores. Este es un problema con el que se debe lidiar en la estimación de modelo econométricos. Sin embargo, para efectos del análisis descriptivo que aquí se presenta, la información resulta suficiente e informativa. 

En la tabla 3 podemos ver que los canales más utilizados en general son los que permiten que se obtenga un trabajo de manera más efectiva. El 54% de la submuestra de encuestados obtuvo su empleo por medio de familiares y amigos, el 20% lo obtuvo acudiendo directamente al lugar de trabajo y el 10% lo obtuvo mediante medios masivos de información (periódico o radio).

Tabla 3: Canales efectivos en la obtención de empleo
Conclusión

Considerando que la muestra con la que trabajé (desempleados en 2010 y cambio de estatus laboral en 2011) aproximadamente el 60% son informales. Resulta lógico que los canales de búsqueda de empleo más efectivos sean el de familiares y amigos e ir directamente al lugar de trabajo. Estudiar la dinámica de búsqueda de trabajo de los desempleados nos ayuda a entender que políticas laborales fomentar y fortalecer. Muchas preguntas y variantes pueden surgir a partir del análisis de los microdatos, como por ejemplo saber si existe una preferencia de los individuos en México por emplearse en la informalidad o quizá esa preferencia sea al revés. Es importante conocer el comportamiento micro para elaborar políticas macro. El análisis que se ha hecho aquí apenas es escueto, más y mejores técnicas econométricas y estadísticas existen para cumplir con estas tareas.

Referencias

"The Prize in Economic Sciences 2010 - Advanced Information". Nobelprize.org.Nobel Media AB 2013. Web. 26 Nov 2013. http://www.nobelprize.org/nobel_prizes/economic-sciences/laureates/2010/advanced.html

Microdatos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del INEGI.